Como ya dije hace menos de un día, este viernes fui a varios museos. Pero antes tuve una de las experiencias más surreales de mi vida: conocí a Woody Allen!! Yo todavía no lo puedo creer. Imagínense caminando por Central Park y, de repente, lo veo. Al principio pensé que no era él, pero cuando vi a Soon Yi (su pareja) me di cuenta que era el verdadero. Mi estado de shock era tal que ni siquiera pude sacarle una foto (también me agarró un poco de vergüenza, lo admito). Así que este momento, ya grabado a fuego en mi mente, reaparecerá cada vez que vea alguna de sus películas.
Después de la sorpresa y de la emoción tras haber ido a Strawberry Field, donde en el piso está ese símbolo de mármol con la inscripción IMAGINE (imagina), nos enfocamos en encontrar el Museo de Historia Natural; no fue fácil, no hay mucho mapa orientador dentro de Central Park.
Y llegamos al Museo de Historia Natural… no me pareció lo mejor del día, pero me divertí pensando en Robin Williams cuando vi al ex presidente norteamericano Teodoro Roosevelt (como si yo no hubiese visto Una Noche en el Museo, ja!). Otra duda que nos quedó estando en el lugar fue si el león que estaba era del que se hablaba en la película Garras, con Val Kilmer y Michael Douglas. Lamentablemente, esos leones están en un museo en Chicago.
Volvimos a entrar al parque para cruzar al lado Este, donde está lo más top de Nueva York. Tras preguntar y rezar que, por favor, no nos perdamos, llegamos al Museo Guggenheim. Una obra de arte por sí sola, esa forma en espiral que tiene es única. Lo malo es que no pudimos recorrerlo tanto debido a que estaban preparando una exhibición que se estrenará a fin de mes. Sin embargo, lo que vimos fue una de las mejores colecciones de arte que conozco: Gauguin, Degas, Van Gogh, Renoir y Picasso (creo que me olvido de alguien). Jamás en mi vida vi algo similar (y eso que estuve en el Louvre), tantos artistas tan importantes en un sólo lugar es algo que no se ve todos los días.
Por último, llegamos al Museo Metropolitano, otra belleza. Es un lugar gigante, no lo vimos todo, pero me fui más que conforme del lugar. La vista del exterior del Palacio de Versalles es imponente, aunque no es lo mismo que el verdadero (ya volveré a Paris). Las armaduras, el templo egipcio, las esculturas griegas, la decoración romana, el arte de la era medieval; una colección impagable.
La cereza a la torta se la puse unas cuadras más al sur cuando llegué a la fachada de la casa de la serie La Niñera. Yo crecí con esa serie, Fran Fine es mi ídola, Niles es un genio, C.C. era C.C. pero era increíble. Estar adelante de esa casa (en realidad creo que se trata de un complejo de oficinas, pero no importa) fue un sueño hecho realidad.
Cierto!! Casi me olvido!! Vi también la fuente Bethesda, esa fuente que aparece en mil y una películas filmadas en Nueva York (no me alcanzaría el post si las empiezo a nombrar a todas).
Volví por Strawberry Fields, y el piso de mármol estaba un poco más decorado. Llegué a duras penas a casa (siento que caminé hasta Luján), nos comimos una pizza enfrente y después me puse a escribir estas simples líneas. Sé que no soy Cortazar, pero poder contarles lo que siento en este momento, es algo muy lindo para mí.
Hasta la próxima!!!
Bonus track: El comienzo de Manhattan, película dirigida por Woody Allen, para que lo disfruten

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