Aunque el 18º BAFICI ya terminó, todavía me quedan dos films sobre los cuales voy a hablar. Uno de ellos es el Lunes Retro de hoy: Terapia en Broadway (2014), escrito y dirigido por Peter Bogdanovich (Los Soprano) y protagonizado por Owen Wilson, Imogen Poots, Rhys Ifans, Jennifer Aniston y elenco.
Peter Bogdanovich es uno de esos nombres que escuchás por ahí, pero honestamente nunca había visto alguna de sus películas… Cómo no lo descubrí antes??!!
Lo que más me había atraído del film no era su director ni su elenco, sino la onda Woody Allen-esca que tenía el trailer. Vaya mi sorpresa cuando me di cuenta que esto no era así. Son dos directores nacidos en New York, sí, pero su comedia no es la misma. Las sutilezas están, pero en el resto difieren (ojalá encontrase una forma diferente de explicarlo).
Terapia en Broadway sigue a Izzy, Isabella o Glo (Poots) en su camino al estrellato. Allí se encuentra con Albert, o Derek (Wilson) quien le cambia la vida en el transcurso de una noche.
Seguramente escucharon la frase: «el mundo es un pañuelo». En este caso, Nueva York va a ser un pañuelo durante la hora y media de película, porque las personas menos pensadas se van a conectar de maneras inesperadas, y ese es uno de los ganchos más divertidos que tiene el film.

Del elenco destaco a dos británicos: Imogen Poots es más que convincente en su personalidad y acento neoyorquino (tanto que tuve que buscarla en google para enterarme de su nacionalidad) y Rhys Ifans, quien nunca deja de lado su gran personalidad y timing para la comedia (desde Notting Hill que no le saco el ojo a cada uno de sus papeles).

Recomiendo Terapia en Broadway por sus vueltas de tuerca, su facilidad en conectar los personajes y descubrirlo de forma divertida (si sólo Garry Marshall hubiese entendido esto antes…). Y también por ese remate que me hizo descostillar de risa (no tanto porque me echaban del cine, pero me reí bastante). Dato aparte: no dejar de mirar los créditos por escenas extras que aportan más sonrisas a una historia de por sí desopilante.
Ahora vos: ¿Viste Terapia en Broadway? ¿Te gustó?
Hasta la próxima!!










Al ser fanática de Tom Hiddleston, o Hiddlestoner, La Cumbre Escarlata es una película que venía esperando desde hace varios meses. Además, con compañeras de elenco como Mia Wasikowska y Jessica Chastain, y un director como Guillermo del Toro, nada puede salir mal. Lo que les puedo decir ahora es que salí de la sala con una sonrisa, y con una explosiva atención a los ruidos extraños. Es más, cinco minutos después de finalizado el film, se rompió un vaso o botella de vidrio de la nada… ¿Coincidencia? ¡Bueno, che, qué esperan de mí después de ver mi primera película con fantasmas en el cine! Sí, 28 años y los fantasmas siempre estuvieron en la tele, de día y con la luz prendida.



El film Directo al Corazón (2015), escrita y dirigida por Dan Fogelman (escritor de Cars y Enredada) y protagonizada por Al Pacino, cuenta la historia de Danny Collins, un cantante super-mega-archi conocido que, aunque tenga todos los lujos a su alcance, ya no tiene «eso» que lo hizo grande en su juventud… ¿Les suena conocido?

A menos que me pongan un buen fan-fiction adelante, yo no soy una lectora voraz. Viniendo de una periodista graduada, no es la mejor asunción. Yo prefiero los films, nunca analicé por qué. El otro día en la facultad, una profesora nos dijo: «Ver películas es una forma de leer». Y tiene razón: el alimento es el mismo, pero las formas son distintas.

Lo más importante que tiene esta película es la rotura de la temática vampírica de la que estamos acostumbrados con series y films como Buffy, Ángel, The Vampire Diaries, Crepúsculo, True Blood, Entrevista con el Vampiro y hasta Drácula, de Francis Ford Coppola. Tanto Adam como Eve no matan, les parece «algo del siglo XV», anticuado. En un mundo actual donde todos se destruyen entre todos, ellos ya no lo hacen. Cada uno encuentra su propia fuente en el hospital de su zona.